MOTIVACIÓN: MOTIVO Y ACCIÓN
Motivación, del latín motivus (movimiento) y el sufijo ción (acción y afecto)
La conducta motivada está dirigida a la consecución de metas, es pro positiva y es difícil de pensar en cualquier conducta (animal o humana), que no esté motivada en este sentido. Los motivos pueden diferir con respecto a un número de rasgos o dimensiones, inclusive: internas o externas, innatas o aprendidas, mecanicistas o cognoscitivas, cocientes o inconscientes.
El término “MOTIVO”, entonces, es un término muy amplio empleado para cubrir los diversos tipos de conducta que muestran los animales, los seres humanos, orientadas hacia determinados motivos.
Sin embargo, exactamente cómo se conceptúan los motivos subyacentes y cómo se investigan depende ya del apoyo que nos demos nosotros mim@s y la persona, sacerdote, pastor, amigo intimo, psicólogo, psiquiatra para la consecución de nuestras metas los motivos dan dirección a la conducta de una persona, y a la consecución de las metas
Los motivos o impulsos pueden ser innatos o aprendidos…mas, cualquiera que sea su origen, cuando se despiertan, inician una actividad dirigida hacia determinadas finalidades (metas), que los incentivos relacionados con los motivos particulares comprendidos a través del aprendizaje.
En general, motivo es el impulso que lleva a la persona a actuar de determinada manera, es decir que da origen a un comportamiento especifico. Este impulso a la acción puede ser provocado por un estímulo externo, que proviene del ambiente, o generado internamente por procesos mentales del individuo. En este aspecto la motivación se relaciona con el sistema de cognición del individuo. Cognición o conocimiento representa lo que las personas saben respecto de sí mismos y del ambiente que las rodea.
La conducta motivada tiene tres características:
- Es ciclica. Se despierta un impulso, un motivo. En algunas ocasiones nacen de necesidades fisiológicas, tales como hambre, sed, y en otros de necesidades psicológicas, espirituales, necesidad de compañía, la adquisición de un objeto: una casa, un automóvil, etc.
- Un motivo puede ser una conducta o la experiencia selectiva de la persona.
- La conducta motivada es activa, persistente. Mientras más fuerte sea el motivo, mayor será la persistencia, la perseverancia hacia la consecución de ese motivo.
La motivación no es un concepto sencillo. Para los psicólogos es difícil describir el impulso que existe detrás de un comportamiento. La motivación de cualquier organismo, incluso del más sencillo, solo se comprende parcialmente: implica necesidades, deseos, tensiones, incomodidades y expectativas. El pensamiento y comportamiento subyacente es movimiento: un presionar o halar hacia la acción.
Esto implica que se halla algún desequilibrio o insatisfacción dentro de la relación existente entre el individuo y su medio: identifica las metas y siente la necesidad de llevar a cabo determinado comportamiento que los llevará hacia el logro de esas metas.
A pesar de todas estas grandes diferencias, el proceso que dinamiza el comportamiento humano, es más o menos semejante en todas las personas. La mayoría de las personas tenemos metas individuales como graduarnos, tener familia, buen trabajo. Los objetivos precisos, definidos, con fecha aproximada de realización, son los que nos darán el mayor potencial para dirigir los actos de la vida hasta lograr el éxito.
Todos queremos lograr éxito en la vida, mas muchos de nosotros no nos detenemos a hacer los planes de cómo lograr lo que nos proponemos.
Una necesidad satisfecha no es motivadora de comportamiento, ya que no causa tensión, incomodidad ni desequilibrio. En consecuencia, una persona que no tiene hambre no está motivada a buscar alimento para comer.
La necesidad puede ser satisfecha, frustrada o compensada (transferida a otro objeto).. La necesidad provoca un estado de tensión que lleva a un comportamiento o acción que conduce a la satisfacción de aquella necesidad. Satisfecha ésta, el organismo humano retorna al equilibrio interno anterior. Sin embargo, no siempre se satisface la necesidad.
Muchas veces, la tensión provocada por el surgimiento de la necesidad encuentra una barrera o un obstáculo para su liberación. En el caso de que sea imposible la satisfacción de la necesidad, el ciclo motivacional: Al no encontrar salida normal, la tensión represada en el organismo, busca un mecanismo indirecto de salida, sea a través de lo social (agresividad, descontento, tensión emocional, apatía, indiferencia, entre otros), a través de la fisiología (tensión nerviosa, insomnio, repercusiones cardiacas o digestivas entre otras).
Esto se denomina frustración, ya que la tensión no se descarga y permanece en el organismo provocando ciertos síntomas psicológicos, fisiológicos o sociales. Esto provoca la frustración de la persona. Esta puede llevarla tanto a actividades positivas, como constructivas o bien formas de comportamiento no constructivo, inclusive la agresión, retraimiento y resignación. También puede ocurrir que la frustración aumente la energía que se dirige hacia la solución del problema, o puede suceder que ésta sea el origen de muchos progresos tecnológicos, científicos y culturales en la historia.
A veces, la necesidad no es satisfecha ni frustrada, sino que se transfiere o compensa. La transferencia o compensación se presenta cuando la satisfacción de una necesidad, sirve para reducir o aplacar la intensidad de otra necesidad que no puede ser satisfecha. Es lo que sucede cuando la promoción a un cargo está rodeada de un buen aumento de salario o de una nueva oficina de trabajo. Este proceso o ciclo motivacional no obedece a un solo estimulo definido o único, sino más bien a diversos estímulos, que se conjugan o actúan por separado, surgiendo así diferentes clasificaciones de diferentes autores.
Clasificación de las Motivaciones
Muchos autores clasifican la motivación de distintas formas, la motivación puede nacer de una necesidad que se genera de forma espontánea, llamada motivación interna o bien puede ser inducida de forma externa, motivación externa
Motivación Interna
Definida por el hecho de realizar una actividad por el placer y la satisfacción que se experimenta mientras aprende, explora o trata de entender algo nuevo. Aquí se relacionan varios constructos tales como la exploración, curiosidad, objetivos de aprendizaje, intelectualidad intrínseca y, finalmente, la MI para aprender.
MI hacia la realización: En la medida en la cual los individuos se enfocan más sobre el proceso de logros que sobre resultados, puede pensarse que están motivados al logro. De este modo, realizar cosas puede definirse como el hecho de enrolarse en una actividad, por el placer y la satisfacción experimentada cuando se intenta realizar o crear algo.
MI hacia experiencias estimulantes: Opera cuando alguien realiza una acción a fin de experimentar sensaciones (ejemplo: placer sensorial, experiencias estéticas, diversión y excitación).
Existe otro tipo de motivación interna que no surge de forma espontánea, sino, más bien, es inducida por el individuo mismo. Es aquella que se auto impone por algún motivo y que exige ser mantenida mediante el logro de resultados. Se trata de una motivación vacía que difícilmente se sostiene a menos que se consigan resultados apetecibles. Muchos estudiantes renuncian a cursar una carrera que les gusta porque piensan que una vez convertidos en profesionales no ganarán el dinero que desean y se plantean cursar otra carrera porque confían en alcanzar un elevado nivel de vida. No sienten la necesidad de aprender para colmar un deseo de conocimiento, sino que deben estudiar para terminar la carrera y poder ganar dinero
En ocasiones, el gran inhibidor es el miedo. Por tal razón no me comprometo, no lo escribo en un papel, no lo comento con mis amigos. En el fondo pienso que no estoy seguro de cumplirlo, es más seguro que nadie lo sepa, así, si no logro cumplirlo no paso vergüenza.
Fuimos creados para asumir riesgos, para movernos, creados con el propósito de crecer y compartir los frutos recogidos con los que nos rodean, de ahí la importancia de obtener logros, de validar nuestros conocimientos, de que los demás reconozcan nuestras capacidades…esto lo logramos a través de metas, sobre las cuales escribiré más adelante.
BIBLIOGRAFÍA
- Bennis, W. y B. Nanus (1995): “Líderes: las cuatro claves del liderazgo eficaz”. Norma, Colombia.
- Blanchard, K; Patricia Zigarmi y Drea Zigarmi (1990): “El líder ejecutivo al minuto”. Ediciones Griljalbo, Barcelona
- ADAIR, J. (1990) Líderes, no jefes. Bogotá: Legis.
Paginas web consultadas “liderazgo”
- www.cehlider.org Centro Humano de Liderazgo.
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